Asociación Andaluza-Extremeña de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor

Autor: Dr D Antonio Gutierrez Guillén

¿Qué es el Dolor?

¿Cuál es la diferencia entre el Dolor Agudo y el Dolor Crónico?

¿Por Qué se dedican los anestesiólogos al tratamiento del dolor?

¿Qué tipos de dolor se tratan habitualmente en las Clínicas del Dolor?

¿Pueden saber la causa de mi dolor?

¿El dolor puede causar problemas psicológicos?

¿Qué tipo de tratamientos recibiré?

Enlaces de interés


¿Qué es el Dolor?

El dolor es una sensación desagradable que nos avisa que algo no funciona correctamente en nuestro organismo. Es la forma en que nuestro cuerpo alerta a nuestro cerebro cuando alguna zona está amenazada o enferma. Miles de pequeños receptores repartidos por la piel y los órganos internos se encargan de detectar cualquier lesión y envían las señales al cerebro a través de los nervios y la médula espinal. En ocasiones se trata sólo de una molestia, como un ligero dolor de cabeza, pero a veces puede ser muy intenso, continuo o intermitente. Una vez reconocido el origen del problema, la "utilidad" del dolor se pierde y se convierte en un sufrimiento inútil. La medicina del dolor emplea una serie de medicaciones y técnicas que pueden bloquear el envío de la sensación dolorosa y su recepción en el cerebro.

¿Cuál es la diferencia entre el Dolor Agudo y el Dolor Crónico?

El dolor agudo suele ser el resultado de una lesión ocasional, como por ejemplo un accidente, intervención quirúrgica o el dolor del parto. Independientemente de que sea más o menos intenso, desaparece cuando la lesión se cura o cicatriza. El dolor crónico permanece durante largos periodos de tiempo y puede ser el resultado de una lesión ya cicatrizada o un indicio de alguna enfermedad que está evolucionando. Algunas personas, sin embargo, sufren dolor crónico sin que llegue a reconocerse con seguridad su origen. Independientemente de su causa, el dolor crónico constituye un problema médico por sí mismo. Dada su distinta naturaleza, los métodos de tratamiento del dolor agudo y crónico son bastante diferentes.

¿Por Qué se dedican los anestesiólogos al tratamiento del dolor?

Muchas de las técnicas y fármacos que los anestesiólogos usamos habitualmente para aliviar el dolor durante las intervenciones quirúrgicas pueden aplicarse a otros tipos de dolor. Nuestra formación incluye el estudio de las diferentes formas de dolor agudo y crónico y su tratamiento. Frecuentemente, las Unidades de Tratamiento del Dolor están integradas y dirigidas por anestesiólogos que se han especializado en esta práctica. No obstante, suelen ser unidades multidisciplinarias donde trabajan también especialistas en Medicina Interna, Oncología, Reumatología, Rehabilitación, Psicología, etc. Entre todos combinan su experiencia para proporcionarle el mejor plan de tratamiento a su caso particular.

¿Qué tipos de dolor se tratan habitualmente en las Clínicas del Dolor?

Los cuadros habitualmente tratados en estas unidades son: dolores de espalda y cuello, neuralgias y neuropatías (dolor nervioso ocasionado por herpes u otra enfermedad), artrosis, artritis y dolor por cáncer.

¿Pueden saber la causa de mi dolor?

Los especialistas en dolor no sólo se dedican al tratamiento del mismo, sino que emplearán una serie de pruebas y análisis para conocer la causa. Es importante que usted les proporcione la mayor cantidad de datos posible sobre las características de su dolor, tales como: clase de dolor (sordo, punzante, quemante, pulsante, opresivo, martilleo, etc), intensidad, localización, irradiación (movimiento hacia otra parte del cuerpo), si es continuo o intermitente, cómo se le alivia, etc.

¿El dolor puede causar problemas psicológicos?

Sin duda. El dolor crónico acaba por desmoralizar a quien lo padece y suele ocasionar cuadros de irritabilidad y depresión que afectan seriamente al paciente y a su familia. Al sufrimiento propio de la sensación dolorosa se unen la falta de descanso, el insomnio, la falta de apetito y el desánimo. Por ello, muchos pacientes pueden precisar apoyo psicológico y medicación antidepresiva.

¿Qué tipo de tratamientos recibiré?

Actualmente disponemos de muy diversos fármacos y técnicas aplicables al tratamiento del dolor. Al tratarse de una sensación que varía mucho de una persona a otra, se le ajustará un plan de tratamiento adecuado a su dolor. Debido a la complejidad que a veces presentan los cuadros dolorosos, es posible que usted precise un tratamiento escalonado en el cual se irán añadiendo medicaciones y técnicas progresivamente hasta el control del dolor. Entre ellas están:

 

Fármacos

  • Analgésicos antiinflamatorios. Derivados o análogos de la aspirina. Disminuyen la inflamación a la vez que reducen el estímulo doloroso. Son los más utilizados.
     
  •  
  • Opiáceos. Derivados de la morfina. Se emplean para dolores agudos y en cuadros crónicos severos, ya sean benignos o por cáncer.
  • Antidepresivos. Inicialmente usados para tratar la depresión que acompaña algunos cuadros dolorosos, tiene un efecto analgésico y ayudan a conciliar el sueño.
     
  • Antiepilépticos. Son efectivos en dolores causados por descargas en nervios dañados (neuralgias).
     
  • Corticoides. Sirven para reducir la inflamación de los órganos afectados.
     

Técnicas

  • Infiltraciones. Consiste en la inyección de anestésicos locales y corticoides en los alrededores de la zona lesionada, generalmente en articulaciones o en zonas de espasmo muscular.
     
  • Analgesia espinal. Se basa en la administración de anestésicos locales u opiáceos en el canal medular, junto a los nervios raquídeos de la médula espinal. Incluye la analgesia epidural, técnica similar a la empleada para el alivio del dolor del parto (ver Anestesia y analgesia en el parto).
     
  • Reservorios. Son pequeños depósitos que se sitúan bajo la piel para ser rellenados periódicamente con una medicación analgésica, la cual se va liberando lentamente al organismo. Evitan las inyecciones repetidas o el tener que estar conectado a un suero.
     
  • Estimulación eléctrica. A través de pequeñas descargas se estimulan los nervios que hay debajo de la piel, con lo que se consigue reducir la sensación dolorosa. Puede combinarse con la acupuntura.
     
  • Acupuntura. Ancestral técnica china que se basa en la estimulación mediante finas agujas o electricidad de determinados puntos del cuerpo. Aunque existe cierta controversia sobre su efectividad a largo plazo, resulta muy útil en algunos cuadros dolorosos.
     
  • Fisioterapia. Diversos ejercicios en gimnasio o piscina, masajes, manipulaciones, ultrasonidos, magnetoterapia, etc. Le ayudarán a reducir el dolor y recuperar la actividad diaria.
     
  • Psicoterapia y métodos de relajación. Proporcionan apoyo psicológico a los pacientes con conflictos emocionales derivados de su cuadro doloroso. Ayudan a reducir la ansiedad y hacer frente al problema.
     
  • Cirugía. Constituye generalmente el último recurso, ya que se trata de destruir los nervios que transmiten el dolor. Esta destrucción también suele anular todas las demás sensaciones. Una variante es la llamada neurolisis, que destruye los nervios mediante la inyección de una sustancia tóxica en los plexos nerviosos.
     
 

Enlaces de interés

No Sufras En Silencio. Documento redactado por la EFIC (Federación Europea de Capítulos del IASP) para informarle y ayudarle a comprender el origen del dolor crónico, así como también ofrecerle el mejor consejo para su tratamiento
 




- La información presente en la web no remplaza si no complementa la relación médico-paciente y en caso de duda se consulte con su médico de referencia. -

 

Fecha ultima actualización 8 Sept 2015